Bodega Familia Zuccardi

Una bodega con reconocida trayectoria



Si de bodegas con trayectoria hablamos, sin dudas Familia Zuccardi es una de ellas. Una firma de reconocida fama internacional que se encuentra situada en el Valle de Uco, más precisamente en San Carlos, Mendoza. A partir del 2009 está gestionada por Sebastián Zuccardi, siendo hoy la tercer generación a cargo.

La bodega se encuentra en un lugar llamado Paraje Altamira y su suelo se caracteriza por ser calcáreo yendo desde lo pedregoso a lo arcilloso, dando como resultado vinos minerales o lo que se conoce ahora como vinos con tiza. Cuentan con IG (identificación geográfica), debiendo demostrar que el suelo es único y hace al terroir, pudiendo obtener vinos diferentes a los demás. Actualmente esta bodega produce alrededor de 500 litros anuales.

Una firma con historia

Familia Zuccardi es una firma familiar fundada por el Ingeniero Alberto Zuccardi en el año 1963. Hoy cuentan con viñedos en Valle de Uco, Maipú y Santa Rosa.

Alberto llegó a Mendoza poco antes de 1950, desde su Tucumán natal. Sus bisabuelos se arraigaron en esta última provincia cuando llegaron de la región italiana de Avelino.

En 1963, Don Alberto implantó un viñedo en la región mendocina de Maipú para mostrar a los productores de la zona un sistema de riego creado por él. Esto dio inicio a lo que hoy todos ya sabemos.

En 1976, José Alberto hijo de Don Alberto y su esposa Emma, se suma a la empresa familiar. En la década del 80 ante un mercado que iba cambiando y volviéndose más exigente en cuanto a calidad, es que deciden producir variedades vitivinícolas de alta calidad dando origen a Santa Julia, creada en honor a la única hija de José Alberto. Así es que fueron creciendo hasta convertirse en una de las bodegas argentinas con más marcas de vinos premiados a nivel internacional.

La visita guiada


Nos recibió Gerardo y nos llevó al exterior para contarnos sobre la arquitectura y el paisajismo de la bodega. Todo fue pensado para transmitir algo específico, por ejemplo, el portal cuyo autor es Roberto Rosas, se basó en la flora y la fauna del lugar.

Luego, fuimos a los viñedos donde nos contó sobre las particularidades del suelo. Las distintas fincas donde implantan sus vides y una vez concluido esto hicimos el circuito interno donde vimos entre otras cosas, tanques de hormigón para fermentar y añejar.

Para finalizar el recorrido fuimos a la cava dónde como particularidad se encuentra una roca calcárea gigante. Posteriormente, fuimos al salón de degustaciones donde nos ofrecieron vinos de la línea Q (quality).

Comenzamos con un Chardonnay 2018, cuyo pequeño porcentaje tuvo paso por madera. Luego, pasamos a un Malbec 2017 con paso por madera logrando un tostado sutil. Seguimos con un Cavernet Sauvignon 2015 con paso por roble y finalizamos con un Tempranillo 2014, siendo este último (en lo personal) el que se llevó el premio mayor.

Para que seguir agregando información. Dejamos el final abierto para que puedas vos mismo vivir esta experiencia en una bodega con prestigio mundial. 

Las visitas guiadas se realizan con reserva previa para grupos no mayores a 15 personas y el valor de la visita base que es la que les comentamos, cuesta alrededor de 1000 pesos argentinos.

Para más información no olvides visitar la página web.











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